Clinic Velocity Todos los artículos
recordatorios y ausencias 8 de septiembre de 2026 6 min de lectura

Contestar por WhatsApp era la parte gratis. Desde el 1 de octubre, no.

Lo que hay que saber

El 1 de octubre de 2026 Meta empieza a cobrar dos cosas que hasta hoy no costaban nada: los mensajes de servicio —el texto libre con el que se contesta a un paciente dentro de las 24 horas siguientes a que él escriba— y las plantillas de utilidad enviadas dentro de esa misma ventana.

Cada número de teléfono se queda con 1.000 mensajes gratis al mes. A partir del 1.001, en España son 0,0166 € por mensaje entregado. Recibir sigue siendo gratis.

Dicho de otra forma: lo que hasta ahora salía a cero era justo lo que tu recepción hace todo el día.

Qué era gratis y qué deja de serlo

hasta el 30/9/2026desde el 1/10/2026
El paciente te escribegratisgratis
Le contestas dentro de las 24 hgratis0,0166 €
Plantilla de utilidad dentro de las 24 hgratis0,0166 €
Plantilla de utilidad fuera de la ventana0,0166 €0,0166 €
Plantilla de marketing0,0509 €0,0509 €
Ventana de 72 h de un anuncio de clic a WhatsAppgratisgratis

Las dos filas en negrita son el cambio entero. Todo lo demás sigue igual.

Lo que cambia no es cuánto cuesta un mensaje: es dónde cae. Contestar dentro de las 24 horas siguientes a que el paciente escriba pasa de ser gratis a facturarse.
Lo que cambia no es cuánto cuesta un mensaje: es dónde cae. Contestar dentro de las 24 horas siguientes a que el paciente escriba pasa de ser gratis a facturarse.

Y conviene tener clara la diferencia entre los dos tipos, porque a partir de octubre cuesta dinero confundirlos. Un mensaje de servicio es texto libre: lo que escribes tú, con tus palabras, respondiendo a alguien que acaba de escribirte. Una plantilla es un texto aprobado antes por Meta, y solo esas se pueden mandar cuando el paciente lleva más de 24 horas callado.

Los mil gratis son por número, y esa es la letra pequeña buena

1.000
mensajes gratis al mes por número de teléfono, no por cuenta. Una clínica con tres sedes y tres números tiene tres mil.

El millar mensual no es por cuenta: es por número de teléfono. Una clínica con un número tiene su millar. Una con tres sedes y tres números tiene tres mil.

No se acumulan de un mes para otro, así que los 400 que te sobren en agosto no aparecen en septiembre. Y los mensajes de servicio no tienen tramos por volumen: la tarifa es plana caiga la cantidad que caiga, al revés que las plantillas de utilidad y de autenticación.

De aquí sale la única opinión de este artículo, y es discutible: si alguien te ofrece meter tu clínica dentro de un número compartido con otros negocios, te está vendiendo un problema con forma de ahorro. Ese millar se reparte entre todos y se gasta el día 9.

Lo que va a salir en la factura, y lo que no

Aquí es donde casi todos los artículos sobre esto se ponen a multiplicar, y es donde se equivocan. El importe es la parte aburrida.

Conseguir un solo contacto por campaña cuesta entre 12 y 25 €, y llevar a un paciente de implantes hasta el sillón sale entre 150 y 400 €. El mensaje con el que se le contesta cuesta menos de dos céntimos, y los mil primeros de cada mes no cuestan nada. Ninguna clínica va a cambiar de estrategia por eso.

Lo que sí cambia es que ahora hay un contador. Y un contador dice cosas.

Una clínica que contesta de verdad pasa del millar sin despeinarse. Una que deja los recados para el final del día no llega. La factura barata va a ser la de la clínica que peor atiende, y ese es el dato que ninguna otra herramienta te estaba dando.

Antes contestar no dejaba rastro en ningún sitio. Desde octubre, sí.

Así que la pregunta útil no es cuánto te va a costar. Es cuántas conversaciones salieron de tu clínica el mes pasado, y cuántas se quedaron sin salir.

Tres cosas que antes eran feas y ahora cuestan dinero

Mandar una plantilla donde cabía un mensaje normal. Dentro de la ventana de 24 horas puedes contestar con texto libre. Cuesta lo mismo que la plantilla, pero se lee mejor y no hay que esperar a que Meta la apruebe. Si tu sistema manda plantillas por costumbre, ahí hay mensajes tirados.

Dos máquinas hablando entre ellas. Si al otro lado hay un contestador, de una aseguradora o de una centralita que reenvía, el intercambio ya no es una molestia: se factura mensaje a mensaje y nadie lo mira. Nosotros lo resolvimos exigiendo dos señales antes de callar, nunca una: una persona con prisa manda cuatro mensajes seguidos, y quien no recibe respuesta repite la misma frase. Con una sola señal, la primera que salta es la del paciente que insiste. El precio de equivocarse ahí es callarle a alguien de verdad.

El recordatorio duplicado. El que sale del programa de gestión y el que sale del sistema de mensajes. Antes era una torpeza que el paciente perdonaba. Ahora es un mensaje pagado de más por cada cita de la agenda.

Lo que hay que mirar antes del 1 de octubre

  1. Cuántos números tienes dados de alta. Cada uno trae su millar. Una sede sin número propio está regalando mil mensajes al mes.
  2. Cuántos mensajes salen hoy. No los que crees: los que salen. Si no puedes verlo en una pantalla, ese es el primer arreglo y no el precio.
  3. Si mandas plantillas dentro de la ventana pudiendo mandar texto libre.
  4. Si hay dos sistemas mandando el mismo recordatorio.
  5. Y el paso feo, que casi nadie hace: mirar cuántas conversaciones se quedaron sin contestar el mes pasado. Es el único número de esta lista que no habla de gasto, y es el que decide si el cambio de Meta te importa algo.

Cómo comprobamos esto, y en qué nos equivocamos primero

Va aquí porque a nosotros nos costó una tarde y a ti te puede ahorrar otra.

La primera comprobación no cuadraba. Los blogs del sector decían que desde el 1 de octubre se cobra contestar. La página general de precios de Meta decía, negro sobre blanco, que los mensajes que no son plantilla dentro de la ventana siguen siendo gratis, y listaba un cambio para esa misma fecha en nueve mercados, sin España entre ellos. Parecía que alguien mentía.

No mentía nadie. Eran dos páginas distintas de la misma documentación, hablando de cosas distintas, y las dos eran ciertas. La que valía era la del cambio concreto, no la general. Lo dimos por bueno el 5 de septiembre de 2026, cuando esa página y el aviso de nuestro proveedor de mensajería, que es quien nos pasa la factura, dijeron lo mismo.

De ahí sale una regla que nos hemos quedado: un cambio de precios no se da por bueno con un blog, y tampoco con la primera página oficial que salga. Hace falta la que habla de la fecha que te importa, y a poder ser alguien que ya te esté facturando.

Y una cosa que no cambia

Contestar sigue siendo lo más barato que hace una clínica. Un mensaje de servicio cuesta 0,0166 €. Una primera visita que no llega porque nadie contestó el sábado por la noche cuesta lo que costó el anuncio que la trajo, más el hueco del martes que ya no se rellena.

Lo que cambia el 1 de octubre es que ahora hay una factura donde antes había un silencio. Si en esa factura te has pasado del millar, tu recepción está funcionando. Si ves trescientos mensajes en todo el mes, el problema nunca fue el precio.


Escrito el 8 de septiembre de 2026. Las tarifas son las de España y Meta cobra por el país de quien recibe. Se revisa el 1 de noviembre, con la primera factura del modelo nuevo delante.

¿Cuánto se te está escapando?

Te decimos por escrito cuántas conversaciones se quedan sin contestar en tu clínica y qué vale eso en euros. Sin compromiso y sin instalar nada.

Quiero recuperar esto